domingo, 28 de febrero de 2010


El campus de mi universidad tiene una estatua mágica, es una vieja tradición la de que los estudiantes le toquen la nariz para tener buena suerte, mi compañera de piso del primer curso creía en exceso en esa estatua e insistía en pasar antes de cada examen para tocar su nariz, estudiar podría haber sido una idea mejor, suspendió al terminar ese año, pero lo cierto es que todos tenemos pequeñas cosas supersticiosas que hacemos, si no es creer en estatuas mágicas es esquivar las lineas de las aceras, o siempre poner el pie derecho primero al levantarse, ¡toquemos madera! Lo último que queremos hacer es ofender a los dioses.

La superstición está entre lo que podemos controlar y lo que no. Encuentra una moneda, recogela, y durante todo el día, tendrás buena suerte (es lo que repite uno de los enfermos 33 veces seguidas cada vez que le hacen algo), nadie quiere dejar pasar una oportunidad de buena suerte pero como si decirlo 33 veces realmente ayudara... ¿realemente hay alguien escuchando? Y si nadie está escuchando ¿por qué nos preocupamos en hacer esas cosas tan extrañas? Nos apoyamos en las supersticiones porque somos lo suficientemente listos como para saber que no tenemos todas las respuestas y que la vida hace cosas misteriosas, no niegues el “yuyu” venga de donde venga

A veces me pregunto si soy la que no va bien en este mundo... si realmente me he equivocado de época y tendría que haber nacido antes o incluso mucho después, y no haber conocido a la gente que conozco ahora... aunque eso conlleva a no estar con la persona con la que estoy ahora... de eso si que no me arrepiento de nada.. vivo feliz, con él, y se, por que la vida me lo ha enseñado, que los amigos no son para siempre... por desgracia, o no, no se sabe... quizá es por que la vida nos pone a prueba muchas veces, o a ellos, y es ahí cuando nos damos cuenta del daño que nos hacen... y del daño que nos han hecho... y que esas cosas que hemos pasado con ellos nunca volverán, y que también sabemos que aunque pase algún tiempo sin hablar con algún amigo que esté lejos... siempre lo tienes en la memoria, y que piensas en el, y que cuando le veas, seguirá ahi siempre, por que sabes que jamás te fallará, porque han pasado 10 años y seguirán pasando que es imposible que se rompa esa amistad.... hasta que llega un dia... que recuerdas cuando eras chiquita y te decía tu madre, no te fies, no seas tan buena, la gente no es como tú, y las madres siempre tienen razón... siempre.....

La gente cambia... ya sea por que cambia de amistades cuando se va a la facultad, cuando se va a vivir fuera.... te dejan de llamar.... luego ya no llamas tú.... todo se acaba.... te acaban decepcionando... y cuando las vuelves a ver.... no las reconoces...

Quise empezar mi vida, con mi marido, vivimos felices, y nos queremos, los dos solos. tenemos amigos. pocos. los suficientes.

Cuando les dije a mis amigas que quería quedarme embarazada..... pfff.... Dios mio!!! Fue como no se explicarlo.... Vamos, que pusieron el grito en el cielo... asi que apartir de ese momento me calle, no les volví a comentar nada más. ¿Es normal eso? ¡¡¡Yo me alegraría!!! Sin embargo, la novia de mi cuñado, con la que me llevo estupendamente, y la considero una de mis mejores amigas aunque es mucho mas pequeña que yo, aunque eso no tenga nada que ver y la verdad la conozco pues no desde hace 10 años como a las demás... pero bueno.. se alegró, me dió un abrazo!!! cuando le dije que me quería quedar embarazada! pero bueno, eso es otro tema... del que hablaré otro día......